Discurso pronunciado en la inauguración de la Filial Sur el 21 de Diciembre de 2002 A cargo de Secretaria General, Lic. Sara González
La palabra “utopía” designa lo que no tiene un lugar. Si bien el deslizamiento semántico nos evoca aquellos ideales de jóvenes generaciones habitualmente rebeldes, utopía es un no-lugar.
11 de enero de 2002. Primera reunión de lo que se denominó Comisión del Interior y cuyo carácter itinerante marcó el principio constitutivo de esta comisión: la integración de los psicólogos de las ciudades del interior, La Cocha, Alberdi, Aguilares, Concepción, Monteros. He ahí uno de sus sentidos y fundamentos. Construir los lazos entre los psicólogos fue el requisito previo, pre-constitutivo de una filial del Colegio de Psicólogos de Tucumán.
Los otros principios son aquellos que se derivan de la misma identificación de ser psicólogos: la defensa del ejercicio profesional, la ética y la capacitación científica, coordenadas que vectorizan la existencia misma del Colegio y sus acciones.
Si acordamos que los ideales son valoraciones que determinan cuales serán los rendimientos más elevados a los que habrá de aspirarse, es necesario retener en la memoria la historia de esta comisión a fin de procurar su continuidad y preservar su espíritu.16 de Noviembre de 2002. Primera actividad científica convocada por esta comisión que nos llenó de satisfacción y orgullo, signo inequívoco de la concordancia entre el ideal y las acciones.
Desde el 11 de Enero a hoy, no solo ha transcurrido un tiempo cronológico. Muchos fueron los avatares de esta comisión. Merituar el esfuerzo de cada uno de los integrantes y del conjunto por el sostenimiento de un proyecto institucional, es un hecho de justicia. Precisamente porque se trata de un tiempo lógico, fundante de un espacio institucional en un tiempo histórico cuya marca es la crisis: social, moral, económica, institucional. Lo que merece una reflexión.A riesgo de hacer una elección arbitraria en el análisis, quiero tomar un tema que me parece esencial a nuestros padecimientos nacionales: la desapropiación de lo público. Si nuestra sociedad no hubiera sido indiferente, durante décadas, a una progresiva expropiación de lo publico por parte de los que circunstancialmente ejercen el poder, ¿estaríamos hoy diciendo “que se vayan todos”? Esto parece estar sostenido en la concepción de que lo público no es de todos, es de nadie. Y vale para los caminos, los ríos, las instituciones.
Las instituciones son las que organizan la vida colectiva y son nuestras propias creaciones, que deben ser controladas y preservadas. Contar con instituciones sólidas, está en directa relación con el grado de interés y participación que tienen los ciudadanos en la cosa publica. Entonces es válido preguntarse ¿qué sentido tiene crear nuevos espacios si no hay deseo de habilitarlos?, ¿qué sentido tiene crear nuevos derechos, leyes si no hay voluntad de ejercerlos? Propongo que el movimiento sea “que ingresemos todos”
Estamos hoy reunidos para celebrar este acontecimiento: de que aquella utopía hoy ya no lo es. La Comisión del Interior tiene lugar, un espacio físico, colectivo, creación y propiedad de los psicólogos del interior, a quienes les tocará el deber de validar éticamente una decisión política, mediante la valoración de sus propios ideales en el proceso de su construcción.
Lic. Sara González
Secretaria General