En memoria de Clara de Espeja

De la Psicología al Psicoanálisis en Tucumán

Prof. Dr. Osvaldo R. Llapur

Corría el año 2.000. Necesitaba para mi tesis doctoral caracterizar el contexto y los determinantes de la transformación producida en el campo “psi” en el Tucumán de mediados del s XX. Para ello entrevisté a notables representantes del quehacer psiquiátrico, psicológico y psicoanalítico de la Provincia, tanto del ámbito profesional como del docente, testigos o discípulos directos de los que fueron iniciadores y transmisores de los distintos saberes “psi”.

Entrevista (inédita) a Clara Garfinkel de Espeja psicóloga y psicoanalista, ex Docente Titular de Psicología Profunda de la Carrera de Psicología de UNT, fundadora de la Asociación de Psicología y Psicoanálisis de Tucumán  y del Centro Integral de Psicoterapia.

- ¿Cómo fue ser estudiante de Psicología cuando comenzó la  Carrera en Tucumán?

- En 1959 se inicia la Carrera con el primer Plan de Estudio. Cuando fui a inscribirme, no sé bien quien estaba, si era el Dr. Galíndez. Mi paso por la carrera fue irregular, distinto a la de los otros por un motivo, había una  diferencia de edad, había  experiencias anteriores, había trabajado mucho en psicagogia con el Dr. Mira y López. De modo que había estado en Colonias Psiquiátricas, mucho antes había estado con Pichón Rivière, había llevado chicos de un Centro Infantil, los llevaba al Borda, en el hospicio había tenido toda una experiencia. Entonces mi caso era ir a estudiar, aprovechar todo el tiempo posible.

En ese tiempo había que dar primero las Introducciones, a la Filosofía con el Profesor Gonzalo Casas, a la Literatura con el Prof. Moríñigo, que después las sacaron. De modo que después se podía ver la ignorancia de los alumnos posteriores con respecto a la literatura clásica y la no lectura del Edipo Rey, ni las tragedias, ni nada.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO "LOS OTROS Y NOSOTROS (LA INEXORABLE OTREDAD EL YO)" (1998) DE EDICIONES DEL RECTORADO DE LA UNT A CARGO DE LA PROF. CELIA AICZIZON DE FRANCO EN EL CENTRO CULTURAL ROUGÉS. SUS AUTORES: DR. JUAN JULIÁ, PSIC. CLARA DE ESPEJA, LIC. DR. OSVALDO LLAPUR Y LIC. GRACIELA NIETO EN LA PRESENTACIÓN.

- La mayoría de las Introducciones la sacaron, la última fue Historia.

- Historia fue muy importante con la Profesora Juárez Dappe, además necesaria para una cultura general de los alumnos. De modo que en ese primer período, desde el 59 al 61 doy todas las materias posibles, las que se cursaban y después no había profesores. Entonces acepto un apoyo muy grande del Fondo de las Artes para hacer cine para niños en París. Me voy por seis meses y cuando vuelvo, no había posibilidades de cursar otras materias. Entonces me dijeron que tenía que cursar Psiquiatría en Medicina con el Profesor Dalma. Luego fue Psicopatología, que aún no se había hecho cargo el Dr. Mijail Neme. En ese momento se puede notar el vacío de docentes, entre 1961 y el tiempo posterior. Después de esto, doy Dinámica de Grupos con el Profesor Mansilla. Vinieron otras materias, en las que ya había profesores como Personalidad, Caracterología y Biotipología. Vienen otras materias que preparamos en Horco Molle con Tabella, con Menéndez. Se termina el plan en el que estaba inscripta (Plan 1959). El Profesor de Introducción a la Psicología Ricardo Moreno estaba encargado del nuevo Plan de estudios de 1964. En ese ínterin llega el Dr. Andrés Nader.

Se produce una vacante en la Cárcel, entonces me propone Nader que vaya, pero todavía no tenía el título, por el problema de que no se presentaba el nuevo Plan de estudios. Cuando termino de rendir, viajo a Buenos Aires para una experiencia con el Dr. Fernando Ulloa. Vuelvo de Buenos Aires. Me nombran en la cárcel.

- ¿Cómo fue esa experiencia?

- Buenísima

- ¿ Era la primer psicóloga que trabajó en la cárcel?

- La primera.

- ¿Qué tiempo estuvo Clara?

- Un año y luego me fui con licencia sin goce de sueldo a Buenos Aires.

-¿En qué año fue?

- En 1965. Hubo un trabajo que he presentado y varias cosas que he hecho. Cuando llego allí, el Dr. Nader era el  Director… no me acuerdo ahora la sección. Yo estaba directamente encargada de tratar a los internos. Tenían una confianza en mi muy grande. Todavía tengo las cartas de los internos; internos con cosas muy graves, violadores en bandas, etc. Con mucho éxito de respuesta de ellos, lo que hago en un momento dado es llamar a Guiot, un pintor muy bueno, y a  un hermano de Díaz Suarez que es ahora director de arte, de pintura, en una Facultad de Artes de Alemania desde hace muchos años. A él, a Guiot, a un profesor de ajedrez y a uno de música los llamo porque era penosa la vida que llevaban los internos. Allí tenían un régimen de salidas. Los que habían matado, podían salir, porque se suponía que no iban a seguir matando. En cambio lo que habían robado no, porque había que protegerla a la comunidad. Lo que se hizo con Nader era buscar elementos para que los internos tuvieran con que trabajar. Ellos mismos levantaron un cuarto grande para tener su taller para escribir, para pintar, para música. Porque lo que ahí había era carpintería y cestería.

- Clara ¿cómo fue la recepción de las primeras egresadas en la institución?

- Cuando uno ingresa a una institución que es paranoica, hay que ver que características tiene uno, como soporta eso y que hace. O se enferma o hace cosas, ¿en qué sentido? Uno se convierte en un ejecutivo, hace cosas. Si no, no se soporta tanta injusticia.

¿Cómo no va ser importante la labor del psicólogo? Porque además yo hice todo un proceso de estudios y de prácticas durante dos años en Buenos Aires, yendo y viniendo. Hice los tres años de la Escuela de Pichón, de noche eran los cursos, fui ayudante de Bleger, en la cátedra de él, y en el Seminario interno de Ulloa y en su cátedra, era encargada de grupo.

- Clara, después de estar en Buenos Aires, vino a Tucumán, ¿se radicó aquí?

- Estuve ya siendo grande. Antes estuve también en el Borda, en la parte de residencia, estaba trabajando en epidemiología psiquiátrica. Así que viajaba a Entre Ríos y a Santa Fe, en un programa con Pagés Larraya, el hermano del escritor. Atendí también en la OSEI (Organización Salud y Enseñanza Internacional), una obra de beneficio, la gente que iba se inscribía y pagaba una insignificancia. De modo que ahí estaba formando parte del Equipo de psicoterapia de grupo en donde inauguré, porque antes nunca lo hicieron, las terapias breves. Esos dos años en Buenos Aires fueron muy intensos. Los primeros meses tuve cinco sesiones por semana, después seis con un didacta de la Asociación Psicoanalítica Argentina. Iba también a algunos de los Seminarios de APA, no como alumna regular, sino como invitada. Teníamos las supervisiones con uno de los didactas para las terapias de grupo y la terapia breve o tratamientos individuales con Juliana de la Rosa, que era amiga  mía y del Dr Dalma.

- Estando de regreso en Tucumán, ¿dónde se integró institucionalmente?

-  El Dr, Mauricio Abadi me habló en Buenos Aires para ver si podía crear la Asociación. Así fue que primero vino él,  eso fue en 1974.

- ¿Y antes de ese año?

- Yo iba dos días a la semana a Córdoba. Allí estuve dando clases en la Universidad Católica y en la universidad estatal, en la Facultad de Artes. Fue muy productivo todo eso.

- ¿Enseñaba Psicopatología?

- Psicopatología y Psicología Clínica. Nunca habían tenido nada de Psicología Dinámica.

- Ahí lo tuvo de alumno a Gerardo Manzur.

- A él y a su mujer. Ellos decían que yo les había dado una cosa inestimable.

- ¿Que otros alumnos destacados  tuvo?

- En Córdoba hubo varios que tomaron distintos caminos, estaba: Rapella y Amalia Georgi, porque también enseñé grupos en el Hospital de Niños.

- ¿Cómo se dio su vinculación con Córdoba?

- Por una psicoanalista la Dra. Galo, estaba en Córdoba, era la única. Entonces me llamaron, me contrataron en la cátedra de la universidad estatal. En 1967 ya estaba yendo a Córdoba, enseñaba  en las dos universidades, desde 1967 hasta 1972, cinco años.

- ¿Cuando comenzó su actividad docente en Tucumán?

- En 1973 se llama  a concurso, nos presentamos Nader y yo. Pero viene después todo el problema político, entonces no se hace el concurso. Entonces me llama el Decano Interventor Profesor Herrero Rodrigo y me dice que acepte el cargo porque ya no estaba Nader. Le dije  que sin concurso no. Me fueron a ver Olga Doz de Plaza y el Dr. Galíndez, me piden nuevamente que acepte y que lo haga por los alumnos y me van a ver los alumnos también. Entonces yo acepté.

- ¿Cómo se dio la vinculación con los psicoanalista de APA?

- Fui llamada por el Dr. Abadi, que era Presidente de APA, para hacer una labor de extensión  para el interior. La promesa era  que si se hacían los cursos regulares de cuatro años, después, la gente que quisiera seguir la carrera en APA iba a poder realizarla aceptando todo eso, cosa que después no se dio. Hubo muchas modificaciones posteriores, pero no se dio de esa manera. Periódicamente yo tenía que asistir a las reuniones de la Comisión del Interior con gente de La Plata, San Juan, Mendoza, Junín, y otras localidades del interior de la Provincia de Buenos Aires, a parte de la asistencia, que podían ser invitados otros, a Seminarios o a Mesas de discusiones. Yo asistí mucho a Seminarios que daban el Dr. Luis Storni y el Dr. Abadi sobre todo.

- Esto corresponde a las primeras venidas entre 1973 y 1974, que después se interrumpió por la situación política.

- Se interrumpe y aparecen de nuevo, creo en 1978. Porque en 1976, ya estaba el Golpe Militar, me acuerdo que venían Abadi, Dimas y Resnicoff. Venían cada quince días y se interrumpe, un día que hubo un terrible tiroteo en el Aeropuerto de Tucumán, palpaban de armas, un clima terrible, se interrumpe en ese momento Yo estaba con un grupo de terapia con Abadi cada quince días  y se interrumpe en ese momento.

La primera reunión que se hace de información fue en nuestros consultorios de la calle Maipú al 800. Hay una Maratón de Psicoanálisis que se hace con el Dr. Abadi.

A parte de eso, entonces se programa. Cincuenta y seis psicoanalistas que vienen en transcurso de toda esa etapa de diez años en que estuve yo, y después con otras presidencias, sobre todo los primeros años. Cada quince días venían, a veces venían dos.

- ¿Cuantos egresados hubo?

- Fueron tres camadas de cuatro años. En algún momento llegó a haber sesenta y dos alumnos, venían gente de Catamarca para los curso para médicos no psiquiatras  que se dieron en Hotel Versalles, hasta que tuvimos, la sede propia.

- Eso fue en la primer etapa, entre 1973 y 1974, ¿fueron cursos sistemáticos?

- Si lo fueron en el sentido que venían cada quince días, Después vinieron los programas. Los primeros que vinieron fueron Abadi, Dimas, Resnicoff, Fernando Waisman. Después vinieron Cesio, Willi Baranger, Storni, Lustig de Ferrer, el Dr. Rascoski, Rolla. A veces venían de a dos, Abadi con otro. Venía también la Dra. Galo de Córdoba.

- Se estructura un programa con distintas materias con una duración de cuatro años. Entre los primeros alumnos estaban el Dr Zimerman, al comienzo, y el Dr Julia que cuando terminó se fue a hacer la carrera en APA, siendo el único que se recibió allí.

- Se dictaron cursos de grado que duraban cuatro años y se agregaron dos años más de posgrado. Tenía carácter regional. Venían de Salta, de Santiago del Estero y Catamarca. Los de Salta pronto hicieron un grupo aparte. En Salta siguieron yendo pero no oficialmente.

Mientras tanto en APA hacía años, creo desde Onganía o antes en 1955, que no podían entrar psicólogos o gente sin títulos como antes lo hacían,  porque Racker no tenía título era filósofo, Luzuriaga tampoco, la hermana tampoco; había también gente de Letras que hizo la carrera en APA. Se había cerrado la entrada a los psicólogos.

Entonces cuando nosotros íbamos, permanentemente era mostrarles que nos excluían, cuando en realidad nos utilizaban. De eso me acuerdo yo, de las reuniones en la que ya era presidente García Badaracco, de las cosas que pasaban, de las luchas, en fin.

- Ellos no nos habilitaban para nada.

- Nada, en absoluto. Hasta que la situación económica, la pérdida de las posibilidades de mantener la pirámide, hizo que permitieran la entrada de los psicólogos, cuando lo necesitaron y fue una avalancha. Cosa que ahora no es tanto. Después se abrieron las filiales directamente de la IPA (Asociación Psicoanalítica Internacional) en Córdoba. Ahí está Beatriz Galo que es fundadora.

- Clara, la última pregunta: ¿qué cambios considera que ha producido el Psicoanálisis en la atención en las instituciones psiquiátrica?

- Yo no conozco, porque no estuve en contacto directo con la gente en las instituciones, pero sabemos que cambió enormemente todo, a partir de Freud, en el mundo, digamos. Y aquí en la medida que crecieron muchos con buenos, regulares o malos conocimientos de psicoanálisis, pero ha habido cambios.

Y en los hospitales, debe haber gente que ha estudiado. Hoy, hay de hecho en el Hospital de Niños, está el Dr. Leites, un grupo y otros en otras partes, además la carrera, al aumentar tanto el número de alumnos, se sabe hacen sus trabajos prácticos en distintos lugares, etc.

- En Tucumán en general, ¿considera que ha tenido alguna incidencia en la cultura, en las manifestaciones sociales el arribo del Psicoanálisis a estas tierras?

- Yo no lo veo así. Lo veo más dentro de los términos generales. Hay una gran diferencia de Buenos Aires con respecto al interior. Por ejemplo donde se nota algo mas es en Mendoza, donde están en lugares muy importantes de gobierno, en el gobierno de la cultura, etc. Aquí, yo personalmente no puedo decir, lo que no quiere decir que no se pueda pensarlo. Desde el punto de vista de lo cultural o del gobierno, como algo específico no lo veo.

- Gracias Clara